2006
Imagen gráfica Madrid abierto 2006
A partir de 2006 Madrid Abierto solicita el diseño de una imágen gráfica específica para cada edición. Presentamos a continuación las tres elaboradas hasta la fecha.
Proponemos una serie imágenes: escenarios urbanos ligeramente dislocados en el espacio y el tiempo en el que aparececen ampliados hasta la exageración algunos de sus habitantes.
En palabras de Ramon Parramon, comisario, hablando de Madrid Abierto:
El arte es una práctica transversal, con capacidad de relacionar cosas, evidenciar otras, impulsar nuevas, y con la posibilidad de participar activamente en la labor compartida de transformar o incidir en la realidad social.
Generar es activar algo poniendo en relación situaciones propias de la especificidad del lugar, de los elementos circunstanciales de la temporalidad y encajarlo con las infraestructuras y mecanismos existentes para poderlo producir.
Pero generar también implica cuestionar, poner en crisis dispositivos preestablecidos y consensuados en las dinámicas culturales institucionalizadas.
Generar es evidenciar conflictos y romper situaciones ficticias que pretenden el consenso.
Activar prácticas creativas en un territorio concreto, poniendo en relación especificidades propias del lugar y el momento en que se llevan a cabo.
Activar y generar procesos de trabajo extendidos en el tiempo, impulsar la inmersión en el lugar e interactuar en una parcela del espacio público que incide en el ámbito social.
Sometiendo el trabajo de diseño a un test de coherencia vemos que en las imágenes están presentes algunos verbos:
relacionar
evidenciar
impulsar
participar
transformar
incidir
activar
romper
Y sustantivos:
realidad social
especificidad
lugar
conflicto
consenso
crisis

(deconstruir el discurso ofrece una percepción intuitiva muy parecida a la que ofrecen las imágenes)

Las imágenes propuestas hablan de la realidad social, de su interpretación y estructura porque aluden a la relación entre las personas y su entorno.
Evocan situaciones de tensión al llamar la atención sobre ciertos actores que habitualmente pasan desapercibidos por su cotidianidad o invisibilidad social.
Cultura, economía, poder... Un policía, un indigente o un ama de casa son los protagonistas de Madrid abierto. Son el público, el objeto de estudio y, a veces, los mismos artistas participantes.





En algunos casos, para la difusión de Madrid Abierto, no pueden emplearse las propias imágenes producidas por los artistas, bien por falta de espacio o bien por la necesidad de ofrecer un mensaje rápido y contundente sin discriminar a ningúno de los participantes. En estos casos hay que facilitar a los medios una imagen representativa, una herramienta que puedan utilizar libremente.
A partir de esta primera necesidad de comunicación se plantea abordar el diseño de una imagen gráfica anual. Aprovecharemos, no obstante, para cubrir otras que previsiblemente irán surgiendo con el crecimiento natural de Madrid Abierto.
Este trabajo nos debería permitir regular la tensión típica en la identidad de cualquier actividad periódica: por un lado transmitir con claridad la continuidad del evento año tras año, produciendo comunicaciones bajo las mismas señas de identidad, por otro, transmitir los rasgos diferenciales entre las distintas ediciones.
El trabajo sobre cada edición debería, por tanto, tener en cuenta ciertas referencias de carácter general (sobre arte público, Madrid y Madrid Abierto) con aquellas particulares de cada edición, pero estas últimas sólo se conocen a posteriori.
El trabajo de diseño cobra aquí cierta libertad. Hay que construir esta identidad visual con una única condición: ser coherentes con los rasgos de identidad generales y añadir un elemento diferencial más o menos libre.
Esta vez (la primera) se trata de enfatizar la relación entre el público y el espacio público.
Por otro lado, dada la vocación de Madrid Abierto por resolver situaciones locales y producir una interacción real entre artista y sitio específico y público, se ha elegido un lenguaje gráfico que utiliza el ensamblaje de imágenes locales, en una alusión metafórica a la construcción de realidades diferentes a través de las diferentes miradas de cada artista.
Por último, la exageración de algunos elementos cotidianos en nuestro paisaje urbano, en este caso transeúntes, nos ayuda a construir una identidad sorprendente, capaz por sí misma de atraer la atención e impulsar algunos interrogantes. Los personajes elegidos son ampliados en su contexto hasta parecer terribles monstruos ajenos a su condición e indiferentes a su estridencia. Estos personajes, sólo focalizando la atención, consiguen ser, por decirlo de alguna forma, monstruosamente cotidianos.
Con todo, este trabajo no deja de ser el tradicional diseño del cartel para las fiestas del pueblo. Así que, a pesar de estos pensamientos que han acompañado su elaboración, ahora en voz alta (o en letra impresa), al final lo más importante podría ser la capacidad para captar la atención con sentido del humor e ironía.

Portada de periódico. Ejemplo de aplicación.